No sé en qué momento decidimos que todo tenía que ser urgente.
El café. La comida. Los mensajes. Los paquetes. Las reuniones. Incluso el descanso. Ahora hacemos retiros para aprender a relajarnos... durante un fin de semana intensivo. Lo pienso y me hace gracia. Hemos conseguido convertir hasta la calma en una competición. Quizá por eso una palabra que escuché en África en mi primer viaje es la que hemos elegido para nuestra marca: Pole Pole.
Que por cierto, por si no lo sabías, Pole Pole viene del Suajili y significa: despacio, paso a paso.
Hay algo que me alucina. Durante años nos vendieron la velocidad como sinónimo de progreso. Ya sabes: internet más rápido, comida rápida, producción más rápida, moda más rápida.
La promesa siempre era la misma: si tardas menos, vivirás mejor.
Y aquí estamos: contestando correos mientras comemos, escuchando audiolibros al doble de velocidad para "aprovechar el tiempo", viendo vídeos sobre mindfulness con la opción x1,5 activada.
Hay algo profundamente absurdo en todo esto. No creo que necesitemos más tiempo. Creo que hemos olvidado qué hacer con él.
Porque ir poco a poco no significa ir lento. Para mi, Pole Pole, habla de prioridades. No habla de renunciar a la ambición, sino que habla de dejar de confundir la prisa con el éxito.
Después de haber montado 7 diferentes negocios (entre los dos socios de Pole Pole Fashion), este es el primero que lo vamos hacer Pole Pole Style, es decir, sin prisas pero con ambición.
No se me ocurre un sector que represente mejor nuestra obsesión por correr: colecciones nuevas cada pocas semanas (claro ejemplo Zara, H&M, etc), tendencias que duran menos que una batería de móvil y prendas diseñadas para que en 3 lavados estén echas polvo.
Y esta velocidad tiene una consecuencia: nos impide crear vínculos con la ropa.
Consumimos tanto que ya ni recordamos por qué compramos la mitad de las cosas que tenemos.
Quizá sea nuestra relación con el tiempo. Siempre me hace gracia cuando alguien presume de que una prenda ha llegado en menos de veinticuatro horas.
No porque me parezca mal recibir un paquete rápido. Sino porque rara vez nos preguntamos qué tuvo que ocurrir antes para que eso fuera posible.
Alguien tuvo que producir más deprisa, transportar más deprisa, preparar más deprisa, empaquetar más deprisa, y probablemente cobrar igual de despacio.
Nos encanta hablar del tiempo que ahorramos pero nunca del tiempo que le quitamos a otros.
Cuando elegimos el nombre de nuestra marca de ropa, no buscábamos una palabra africana que sonara bien (que obviamente también 😋). Buscábamos una forma de trabajar y un mensaje que dar.
Pole Pole África representa una filosofía que nos recuerda que no todo merece acelerarse.
Nos interesa la moda, pero nos interesa todavía más la manera en la que esa moda se crea. Me refiero a quién la hace, cuánto tiempo necesita para hacerte, la historia detrás de cada prenda. Y que no pase de moda, que tenga un alma que dure por generaciones.
Porque quizá una buena prenda no debería sobrevivir a una temporada, debería sobrevivir al menos una década en perfectas condiciones.
Durante mucho tiempo pensé que el lujo consistía en acceder a cosas que otros no podían.
Ahora creo que consiste en tener tiempo. Tiempo para elegir, tiempo para parar, tiempo para conocer el origen de lo que compras.
Puede que eso no sea una estrategia brillante para vender más. Pero tampoco creo que el planeta necesite que vendamos más. Creo que necesita que fabriquemos mejor.
Y como hoy me siento un poco filosófica, te lanzo esta pregunta para terminar este post:
¿Y si el problema no fuera que vivimos demasiado despacio?
¿Y si el problema fuera que llevamos demasiado tiempo corriendo hacia lugares a los que, en realidad, nunca quisimos ir?
No espero que después de leer esto empieces a caminar más despacio, ni que dejes de comprar ropa, ni siquiera que estés de acuerdo conmigo.
Solo me gustaría que la próxima vez que escuches Pole Pole África, no pienses únicamente en una expresión en suajili.
Pienses en una forma distinta de medir el tiempo.
Porque, al final, quizá esa sea la mayor contradicción de nuestro tiempo. Nunca habíamos tenido tantas herramientas para ahorrar tiempo. Y, sin embargo, nunca habíamos sentido que nos faltara tanto.
¿Qué es Pole Pole África?
Pole Pole África es una filosofía inspirada en el significado de Pole Pole, una expresión en suajili que invita a respetar el ritmo de las cosas. En nuestro caso, también representa una forma de entender la moda: menos cantidad, más propósito.
¿Qué relación tiene Pole Pole África con la moda?
Creemos que la moda necesita recuperar el valor del tiempo. Diseñar, confeccionar y conservar una prenda no debería ser una carrera, sino un proceso consciente.
¿Por qué Pole Pole es el nombre de nuestra marca?
Porque resume la forma en la que queremos construir este proyecto: paso a paso, priorizando la calidad, la artesanía y las personas por encima de la velocidad.
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